VUELACERCAS

Por /

Por Salvador COSÍO GAONA

CHARROS Y TOMATEROS, ENORME FIASCO

En el caso tanto de Charros de Jalisco como de Tomateros de Culiacán, los dos equipos que se perderán la posibilidad de jugar los playoffs tras haber quedado eliminados de la competencia, tenemos que hablar de un rotundo fracaso y más aún si tomamos en cuenta que se trata del actual campeón y subcampeón de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) el máximo circuito beisbolero profesional que se disputa en otoño-invierno, y que se esperaba mucho más de ellos en esta campaña 2022-2023 que está entrando a la etapa más intensa del certamen como es la postemporada, de donde saldrá el nuevo monarca de la LMP de entre los ocho equipos que obtuvieron el boleto a la fiesta grande; Naranjeros de Hermosillo; Algodoneros de Guasave; Yaquis de Ciudad Obregón; Cañeros de Los Mochis; Venados de Mazatlán; Mayos de Navojoa; Águilas de Mexicali; y Sultanes de Monterrey.  

De acuerdo a las posiciones en que finalizaron estas ocho novenas, los enfrentamientos en la primera fase de la postemporada serán: Venados-Naranjeros; Mayos-Cañeros; Águilas-Yaquis y Sultanes-Algodoneros a partir del 1 al 9 de enero de 2023.

Los Charros de Jalisco quedaron fuera de la postemporada tras haber concluido un muy pobre desempeño en la campaña regular tanto en la primera como en la segunda vuelta aún cuando llegaban con etiqueta de campeones y se hablaba con seguridad de buscar el bicampeonato. Algo algo similar ocurrió a Tomateros de Culiacán que comenzaron la temporada como subcampeones e igualmente fueron eliminados de la competencia tras el tremendo fiasco que fue su participación en esta temporada.

En lo que se refiere a Charros, si bien mantuvo la posibilidad de clasificar hasta el final, las derrotas en el segundo y tercero de la serie ante Yaquis de Ciudad Obregón, por más que pudo agenciarse el primero, menguaron su aspiración de conseguir el boleto a la fiesta grande, sin menoscabo de que las combinaciones de resultados de equipos como Sultanes y Navojoa que triunfaron en sus respectivos cotejos, les cerró cualquier alternativa.

Al conjunto jalisciense le pasaron factura los errores estratégicos de integración del roster global desde el deshacerse de un estelar como Félix Pérez, que fue un pilar fundamental para lograr el título la campaña pasada, trayendo a cambio a Jared Wilson que si bien es cierto tuvo un desempeño bueno como refuerzo en la postemporada anterior, se le trajo con la finalidad de que fuera un abridor, pero no trabajó en el verano, no estaba en plena forma y no tuvo nunca la capacidad para ser parte del grupo de abridores.

El otro pelotero que llegó en ese fallido cambió fue Edson García a quien parece ser nunca le encontraron el sitio o espacio ideal, siendo un pelotero que batea muy bien, juega excelente a la defensiva en la segunda base y en los prados, más no fue utilizado de manera tan provechosa.  

Es importante establecer que hubo lanzadores que no tenían la condición ideal y se dilataron en obturarlos del roster , y nunca se pudo conseguir (no es sencillo) una quinteta sólida de aperturistas toda vez que Javier Solano y Alexander Tyler tardaron en estar en forma, y Bernardino no pudo reportar temprano.

No teniendo como ya se dijo la condición Wilson para quedarse en la rotación y debiendo habilitar improvisadamente para ello a Antonio Alemao, quien cumplió más no fue un caballo, como tampoco lo llegaron a ser a cabalidad Solano y Alexander, siendo más consistente Bernardino, pasando los tres aprobados pero sin el soporte adecuado pues en repetidas ocasiones el bulpén les tiró por la borda buenas salidas. Mereciendo señalar el buen desempeño en general, con algún contado resbalón, normal en el béisbol, del cubano Yoennis Yera, que fue quien hizo el mejor trabajo.

También es importante señalar que se percibía un ambiente enrarecido en el dugout, al parecer por descontento de algunos peloteros clave que no consideraban adecuado estar en inconsistencia de juego por no existir un esquema regular y por muchos movimientos en el orden al bat y/o inconformidades al estar saliendo y reingresando del roster, no siendo descabellado el ruido que se provocó por la forma en que se trató a peloteros con liderazgo como los casos de Manny Rodriguez, Japhet Amador y Dariel Álvarez, siendo evidente que fallaron ostensiblemente los refuerzos como Wing, Rosario y Broxton y se tardaron en desplazarlos para volver a integrar al roster a algunos elementos que debieron salir temporalmente para darles espacio. El caso de Brennan Bernardino es ejemplo, pues perdió una salida que, de la forma en que se quedaron descalificados, pudo haber sido quizá una posible victoria.

Hay que incrementar al infortunio la lesión de Alex González y la llegada tardía del catcher Santiago Chavez, más también el que estando ya integrado se prefiriera utilizar a Fernando Flores, quien evidentemente tiene menos atributos que Chávez, quien lleva muchos años jugando el verano en triple A con Marlines de Florida, con mejor calidad defensiva y bateo.

Lo que sí hay que decir es que el equipo terminó jugando mejor tras el cambio de manager, lo que presume el desgaste y/o el manejo menos afortunado de Roberto Vizcarra. También pesan al final las muchas ocasiones en que se dejaron a demasiados peloteros en los senderos, y siendo claro que el conjunto no fue el poderoso productor de carreras que nos tiene acostumbrado, no se puede dejar de lado que también hubo durante la agenda regular, sobre todo en la primera vuelta, inconsistencias globales, en ocasiones con demasiadas pifias defensivas, otras veces poca solvencia en los abridores y/o en el desempeño del bulpén, así como ineficacia en el bateo, por más que la mayoría de peloteros mostraron buenos porcentajes, más sin revelarse como adecuados  productores de anotaciones.

Será conveniente que la directiva y el cuerpo técnico sean objetivos, autocríticos, y que en vez de molestarse por los reclamos de la afición y las palabras de los opinadores adopten una actitud más proactiva, identificando errores, tanto en estrategia de diseño como en las decisiones y sus tiempos para acometerlas, que escuchen más a la afición y analicen si también pueda existir algún tipo de condición a modificar para mejorar en el trato a la plantilla y a ser más abiertos en la información a su afición, pues es factible que muchos problemas o posibles malas decisiones que se aprecian a lo lejos tengan su justificación clara pero la falta de información sea clave para que exista más comprensión y respaldo por la afición.

En el caso de Tomateros no hay una explicación muy lógica, porque a pesar de ser un conjunto con una excelente conformación incluyendo al ligamayorista Joey Meneses y una mayoría de peloteros sumamente experimentados y ordinariamente etiquetados como de los mejores en sus posiciones a la defensiva además de contar con poderosa ofensiva, tuvo un desempeño tan malo o peor que el de Los Charros, sin dejar de señalar que cuenten con quien para muchos es el mejor o uno de los mejores managers mexicanos, el polémico Benjamin Gil -por cierto quien será el Timonel del equipo mexicano que jugará en marzo el Clásico Mundial -, a quien ya habían despedido los directivos encabezados por Héctor Ley pero tuvieron que recular en la decisión a pesar de ya haber presentado a un nuevo Piloto, toda vez que los peloteros se amotinaron y presionaron de tal forma severa a la directiva culichi o porq ea que fuese reinstalado Gil como Manager, más no esa bravata y la presunción de que los beisbolistas harían un máximo esfuerzo respaldando en los hechos a su Manager hizo que modificaran su paso en medio de fracasos quedando en el sótano en la segunda vuelta de la agenda ordinaria del torneo tal como ocurrió en la primera fase, siendo quizá una de las más penosas actuaciones de la novena capitalina sinaloense en los últimos años, pues además del fracaso que de por sí significa no calificar a playoff en un sistema de competencia alcahuete en el que pasan a postemporada 8 de los 10 equipos, el ser remitidos, humillados como sotaneros en toda la agenda regular resulta seguramente frustrante para la afición culichi y un severo golpe al ego de la directiva. No estaría por demás que quien decide lo correspondiente revise si es lo más adecuado que Benjamin Gil permanezca como el designado Manager del seleccionado mexicano en la justa beisbolera más importante del orbe o deba buscarse a un piloto con mejores resultados recientes.

El hecho es que equipos como Charros y Tomateros no se pueden dar el lujo de cumplir campañas mediocres y quedar fuera de los playoffs; no corresponde a su prosapia y su afición no lo merece. Ojalá así lo entiendan porque no clasificar en un torneo en que de 10 equipos pasan 8 es un autentico fracaso.

@salvadorcosio1

Recientes

VUELACERCAS

Por Salvador COSÍO GAONA TARDE PERO SIN SUEÑO; DODGERS CONCEDE MÁXIMO HONOR A FERNANDO VALENZUELA “Tarde pero sin sueño”, (como dice un conocido refrán), ha

Leer más »

ZONA DE CONTACTO

Cascada de noticias Por Fernando Ballesteros Gran trabajo sigue realizando el manager venezolano José Moreno, quien actualmente solo cuenta con ocho peloteros de los originales

Leer más »

SÉPTIMA ENTRADA

Por Gilberto RUIZ RAZO POR LA DÉCIMA.- El representativo de LaMP, Cañeros de Los Mochis, con sus múltiples refuerzos, ha empezado con el pie derecho

Leer más »