TIRABUZÓN

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El nuevo ambiente en el “infierno”

Por Juan Alonso JUÁREZ

CIUDAD DE MÉXICO.- Las  actuación de José Urquidy (9-4, 3.93) la otra noche en Seattle (6 Ip, 4h, 1c) redujo su promedio de carreras limpias por primera vez debajo de 4.00, desde que despegó con 1.80 en su presentación en la actual temporada, el 10 de abril en Anaheim (5 Ip, 4h, 1c).

Después estuvo en un largo periodo de altibajos no obstante triunfar en la mayoría de sus decisiones, entre ellas, tres consecutivas entre el 21 de junio y 2 de julio en que limitó en una rayita a los poderosos Mets y Yanquis de Nueva York y a los propios Angelinos.

Un simple dato estadístico en tiempos en los que la efectividad y whip llevan la mayor carga a la hora de la entrega de premios, contrario a las definiciones de antaño y de las cuales era devoto el recordado hombre fuerte de los Tomateros de Culiacán, Juan Manuel Ley.

Ley, pragmático y visionario, decía que prefería un pitcher que ganara– “como sea”– y no uno con efectividad de concurso pero con limitado aporte, por esas cosas del beisbol, en el renglón que se refleja en los “standings”.

En más de Urquidy, quien es segundo en éxitos y tercero en carreras limpias admitidas del elenco texano, entérense que el mazatleco ha redondeado algunas de sus cifras: 50 aperturas y 20 triunfos en su aún breve trayectoria y que sus 9 del actual ciclo es una marca personal.     

EL cambiazo de los nuevos directivos de los Diablos Rojos, que ahora visten trajes con lentejuelas y calzan botines característicos de la “onda grupera” que “importaron” de Tijuana, Monterrey y de los parques del Pacífico, está dando resultados rápidos en el estadio Alfredo Harp Helú.

El viernes, un juego contra el Águila de Veracruz que en un pasado cercano habría reunido unos tres mil aficionados, “jaló” a  11 mil 121, en su mayoría  jóvenes—hombres y mujeres– que asistieron a las ruidosas  “noches de DJ” que, a no dudar, arrinconó al respetable público conocedor y conservador.

No decimos que eso está mal o bien, conste. Lo consignamos para que si usted decide darse una vuelta por el inmueble construido con capital del dueño de los Pingos, vaya predispuesto a no poder escuchar ni sus propios pensamientos.

UN día como hoy, en 1983 – En el memorable «Pine Tar Game» en el Yankee Stadium, George Brett conecta un jonrón de dos carreras ante Rich Gossage para dar a los Reales de Kansas City una ventaja, 5 a 4, con dos outs en la novena entrada.

Pero el batazo es anulado a exigencia del manager de los Yanquis, Billy Martin, alegando que el alquitrán de pino en el mango del bate de Brett excede las 17 pulgadas reglamentarias.

Como resultado, el bateador es declarado out y Nueva York gana 4-3, mientras Brett  la emprende furibundo contra los umpires, cuya “autonomía” es vulnerada al día siguiente por el presidente de la Liga Americana, Lee MacPhail, invalidando el fallo.

El juego se reanudará a partir de ese momento el 18 de agosto y los Reales se imponen 5×4 gracias a un inning perfecto del cerrador Dan Quisinberry, ante solo 1200 espectadores.

** «Mataré a uno de esos hijos de p…». Parecía mi papá (el ampáyer) corriendo por la casa cuando traje mi boleta de calificaciones”.- George Brett.

EN seguidillas.- Alejandro Kirk (.319, 11, 37cp) no impulsó en la súper paliza de los Azulejos de Toronto (25-5) a los Medias Rojas de Boston, el viernes. Pero ayer remolcó una en el triunfo 4×1 del elenco canadiense. Bateó de 9-4 (.444) y anotó dos en par de cotejos tras su participación en el Juego de Eestrellas…En el mismo duelo, en Fenway Park, Alex Verdugo (.262, 6jr.s, 48cp), de 4-2…  Domingo de Salón  de la Fama en Cooperstown, el gran día del dominicano David Ortiz, el cubano Tony Oliva y Jim Kaat, además de cuatro ausentes, incluso el también antillano Orestes Miñoso.

duartesotoalonso9@gmail.com

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