CHARLANDO DE BÉISBOL

Por /

Por Rodrigo Robles / @rodrigoroblesb

Isidro «Sid» Monge

Veracruz, Ver., MÉXICO. – “La diferencia entre lo imposible y lo posible yace en la determinación de la persona», TOMMY LASORDA. –

** TRIGÉSIMO SEGUNDO MEXICANO EN MLB. – Su nombre completo es Isidro Monge Pedraza y nació el 11 de abril de 1915 en Agua Prieta, Sonora. Fue el segundo de seis hijos. Sus padres se divorciaron cuando tenía ocho años de edad, originando que tres de sus hermanos se fueran a vivir con su mamá; Isidro se fue con su papá acompañado de otros dos hermanos a los Estados Unidos.

El primer contacto con el beisbol fue cuando su tío Frank Pedroza le obsequió un guante, y decidió practicar el deporte «rey» mientras estudiaba en Brawley, California donde estudió High School, era muy buen estudiante, pues estuvo en el cuadro de honor durante sus dos últimos años.

Una vez graduado de la secundaria, fue seleccionado por los Angelinos de California en el Draft universitario el cuatro de junio de 1970, porque un scout lo recomendó después de verlo lanzar un juego completo de tres hits para darle el campeonato a su escuela en la Liga Imperial Valley. Fue enviado a la Liga de Novatos de California en Idaho Falls, con quienes tuvo récord de 5-1, abriendo seis de los 17 juegos en los que participó, ganando el campeonato.

Después, en 1971, ascendieron al zurdo mexicano a Clase A, con Quad Cities de la Liga del Medio Oeste, y una vez más su equipo ganó el campeonato con Monge como protagonista del juego final donde venció al futuro Salón de la Fama Goose Gossage con pizarra de 3-2. Ese mismo año lanzó su único juego sin hit, fue el cuatro de mayo contra los Cedar Rapids a los que derrotó 6-0.

Después de lanzar en la Liga de Texas Clase Doble A con Shreveport y con el Paso en 1972, 1973 y 1974, en este último año lanzó en el Juego de Estrellas de la Liga, además culminó con marca de 14-5.

En 1975 dio el saltó a Triple A con los Salt Lake City Gulls de la Liga de la Costa del Pacífico, con registro de 14 victorias y 9 derrotas, efectividad de 4.63. Después de lanzar en los playoffs, los Angelinos lo llaman a Grandes Ligas.

Su debut ocurrió un viernes 12 de septiembre ante los Reales de Kansas City en Royals Stadium, relevó a Bill Singer que apenas lanzó tres entradas, Monge lanzó 4.1 entradas, permitió tres carreras, dos de ellas limpias, concedió seis imparables y regaló una base y ponchó a dos. Los Reales ganaron 10-2 el juego.

Durante la temporada de 1976 se vió involucrado en momentos históricos, por ejemplo, el 12 de septiembre, a un año de haber llegado al «Gran Circo», enfrentó a Minnie Miñoso, entonces de 53 años de edad, quien había regresado del retiro para unos turnos con los Medias Blancas de Chicago, y le conectó un hit y Miñoso se

convirtió en el jugador de más edad en conseguir un hit en Grandes Ligas. Un poco antes, el seis de julio, permitió el último jonrón en la carrera de Frank Robinson.

El 11 de mayo de 1977 fue cambiado a los Indios de Cleveland después de casi un mes de temporada, y con la «Tribu» vivió cinco de sus 10 años en las Mayores. Monge considera que su consolidación se dió en 1977 y 1978, cuando su manager sería curiosamente Frank Robinson.

Sin embargo 1979 fue su mejor año en este nivel, trabajó 131 innings, participó en 76 juegos, salvó 19, en ese lapso ponchó a 108 contrarios y otorgó 64 bases por bolas. Fue convocado al Juego de Estrellas, el primer pitcher mexicano con tal distinción.

Isidro militó con Indios dos temporadas más y el 13 de noviembre de 1981 fue dejado en libertad, pero dos meses después lo volvieron a firmar, solo para canjearlo el 16 de febrero de 1982 a los Filis de Filadelfia por el jardinero Bake McBride.

El 19 de julio de 1982 se presentó otra curiosidad histórica para Monge, ya que permitió el primer hit en Grandes Ligas de Mr. Padre Tony Gwynn, un doble por el jardín derecho. Sid culminó la temporada con récord de 7-1.

En 1983 fue cambiado a los Padres de San Diego por el jardinero Joe Lefebvre. Tuvo récord de 7-3, con 3.15 de efectividad, e inició bien en 1984, iba con marca de 2-1 cuando lo reclamó Detroit.

Fue vendido en junio de 1984 a los Tigres e inmediatamente hizo causa con el manager Sparky Anderson, quien le dio la confianza en 19 juegos, no obstante la presencia del boricua Willie Hernández y su compatriota Aurelio López en el bullpen. Los Tigres ganaron ese año la Serie Mundial, su último en Ligas Mayores, es decir, se retiró por la puerta grande, ganando, tal cual como inició su andar en el beisbol.

Fue entronizado al Salón de la fama del Beisbol Profesional Mexicano en 2004.

«Son nuestras elecciones las que muestran lo que realmente somos, mucho más que nuestras habilidades», J. K. ROWLING en Harry Potter y la Cámara de los Secretos. –

rodrigoroblesbrena@gmail.com

Recientes

CHARLANDO DE BEISBOL

Por Rodrigo Robles / @rodrigoroblesb Del infierno a la gloria Veracruz, Ver., MÉXICO. – “En el México beisbolero existe una enorme cauda de seguidores que

Leer más »